miércoles, 9 de diciembre de 2015

Plaza Nueva I


Introducción


Plaza Nueva es una de las plazas más importantes de la ciudad de Granada. La fisonomía actual que presenta, es el resultado de la unión de tres zonas, en otro tiempo bien diferenciadas, y de su transformación. Por ello, su aspecto actual de plaza nobiliaria y amplia es muy distinto al que presentaba a principios del siglo XVI.

Tras la Reconquista, en 1506 se decidió cubrir el río Darro a su paso por la zona. Primero se cerró el tramo que abarca desde el puente de Hatabin (llamado también de los Barberos o los Leñadores), situado en la confluencia de la plaza con las calles Elvira y Reyes Católicos, hasta la cuesta de Gomérez. Pocos años después, en 1512, se acometió el cerramiento hasta la Plaza de Santa Ana, conformando la explanada que se bautizó como Plaza Nueva de Hatabin.

La actual Plaza Nueva, se acabará conformando tras la posterior desaparición de tres espacios:

El primero de ellos se trata de la zona situada delante de la iglesia de Santa Ana. A su puerta se situaba su plaza homónima, una pequeña plaza que sólo abarcaba la delantera de la iglesia más la zona donde hoy se ubica el Pilar del Toro. A continuación se encontraban unas cuantas viviendas y una fuente llamada de las Ninfas.

El segundo espacio era la Plaza de la Chancillería, que se extendía desde las viviendas anteriormente citadas hasta la calle Cárcel Alta. Ahí había, de nuevo, una manzana de casas que limitaba el espacio y enfrente estaba el Hospital de Santa Ana.

Por último, el tercer espacio. Sobrepasada la anterior manzana de viviendas, continuando en la misma dirección, se encontraba la desaparecida iglesia de San Gil, demolida en 1869 durante unos disturbios y a cuyos parroquianos se les dio traslado a la de Santa Ana, denominada desde entonces San Gil y Santa Ana. Delante de ella se encontraba su plaza homónima, que se extendía hasta la actual calle de Cuchilleros.

Así ha sido, a grandes rasgos, la evolución de esta plaza de Granada, importantísima por ser punto de unión entre el Albayzin, la Alhambra y la Medina.



Alhambra, iglesias de Santa Ana junto al río Darro, y San Gil que figura junto al patíbulo de Plaza Nueva. Plataforma de Ambrosio de Vico, de 1613, grabada por Francisco Heylan. En 1795 se imprimió una nueva plancha a cargo de Félix Prieto. De esta última versión, vigente hasta el s. XIX, se ha extraído la imagen aquí usada.

  

Iglesia de San Gil, construida hacia 1560, antes de su demolición en 1869.
Fotografía tomada desde la Torre de la Vela, en la Alhambra.


Fotografía de Plaza Nueva ocupada por los sillares de la derruida iglesia de San Gil.

Fotografía de Plaza Nueva ocupada por los sillares de la derruida iglesia de San Gil.



Imágenes y comentarios de fotografías extraídos del blog de Bruno Alcaraz Masáts.

Los puentes de la ciudad de Granada I.

 

Introducción

 

Uno de los grandes cambios que la ciudad de Granada ha experimentado en sus infraestructuras antiguas, es el relacionado con sus puentes.

El núcleo urbano ha albergado un total de catorce puentes: nueve construidos durante la época Musulmana y cinco más construidos durante la época Cristiana. Fueron levantados a lo largo del tramo urbano que discurre desde la entrada del río Darro en la ciudad por el “Paseo de los Tristes”, hasta su desembocadura en el río Genil.

Este tramo, que a lo largo de 1.920 metros discurría descubierto en su totalidad, se encuentra en la actualidad parcialmente soterrado. Una vez recorridos los primeros 653 metros, que abarcan desde el puente del Aljibillo a la iglesia de Santa Ana, discurre embovedado 1.267 metros hasta su desembocadura en el río Genil.

De estos catorce puentes sobre el rio Darro, actualmente sólo son visibles y se encuentran en uso cuatro de ellos: puente del Aljibillo, puente de las Chirimias, puente de Cabrera (del siglo XVI) y puente de Espinosa (siglo XVI). También pueden verse los restos del antiguo puente árabe de los Tableros, construido en el siglo XI pero derribado a mediados del siglo XVII, del que ahora sólo quedan su base y parte de su arco de herradura.

Para terminar esta introducción sobre los puentes, cabe reseñar que además de los citados anteriormente, se conoce de la existencia de otros puentes y pasarelas de los que sin embargo no se han encontrado restos arqueológicos alguno. Un ejemplo es el observado en el plano de Granada entre 1796 y 1831, realizado por Francisco Dalmau, en la zona de las Tenerías.




Puente de Espinosa (siglo XVI). Foto de Charlie Jackson.